Carta erótica para el hombre amado

Carta erótica para el hombre amado

A tí hombre, ese bello animal de la naturaleza, del que Dios ha dotado de tantas proezas, a tí, que me encuentro presa de las redes de tu cuerpo porque encuentro en tí una sensualidad tan perversa que me hace perder la cabeza hasta en el sueño, no me conviertas en rostro del pasado, porque quiero ser la ilusión de tu futuro. Es un placer enigmático mirar cómo se manifiesta en tí el instinto animal que llevas dentro.

Me conmueven tus besos hasta la médula, mi pasión se desata con sólo rozar tu piel y mi corazón se inquieta nada más mirarte. Gozar a cada momento de tí… es descubrir un universo rendido a mis pies, y tu mirada es la corona que cubre mi cabeza, tu beso… es el aliento que mantiene mi vida. Si quieres existir… sólo tienes que respirarme, desearme, porque quiero que te abraces con mi fuego, que te hierva la sangre, que te quemes la piel cuando me toques, que te tiemble el pulso cuando me rodees con tus brazos, y que no me sueltes nunca.

Desearía que nos cegara la pasión desenfrenada que llevamos dentro y que nuestra furia se convierta en locura de amor salvajemente aprovechada, que la punta de tu lengua investigara mi cuerpo, todo entero, con una intensidad masculina, placentera y morbosa a la vez. Siéntete dueño de mi amor y yo del tuyo, sostén mi corazón en llamas y déjame sentir tu virilidad en erección dentro de mi y saber que eres mio.

Quiero jugar con todas tus íntimas fantasías eróticas y hacer realidad tus sueños y ánsias más profundas. Mi sentimiento de placer es de tan gran magnitud que no dejo de buscarte intensamente en mis sueños. Quiero enloquecer contigo sin límites, quiero que tus dedos se deslicen en mi cuerpo jadeante dispuesto sólo para ti, y que perdamos el nivel de la decencia.

Déjame amor, perder el control, endurecer tu anatomía hasta que te duelan los miembros y llegar al máximo climax de éxtasis hasta desmayar entre tus brazos y enloquecer.

Pensar en ti solamente es… humedecerme lentamente, placenteramente.

Miremos los dos en una sola dirección, hagamos que el universo sea nuestro teniendo a la luna como único testigo, que tus pupilas se derritan con las mias, que tu cama sea la mía, que tu almohada juegue con tus sueños y los mios, y que un único colchón de cobijo a nuestros más íntimos contactos carnales, lascivos, que tu carne y mi carne sientan la desnudez de un sólo cuerpo, que seamos almas gemelas al unísono en el silencio de la noche y el despertar de la mañana. A tí hombre, quiero que me hagas el amor mientras la nocturnidad nos envuelve con su áura y que sientas lo que yo siento.

Quiero abrir en tu vida un libro con las páginas en blanco para que puedas desnudar tu alma al libre albedrío y nunca dejes de sentir la llama de la esperanza. A ti hombre, bello animal, cierra los ojos y siente mi dulce beso sobre lo más íntimo de tu piel, porque quiero amarte y que sientas lo que nunca has sentido, y porque quiero mirarte lentamente y poner los cinco sentidos en poseerte suavemente mientras te derrites suavemente sobre mi cuerpo. Nada nos prohibe la vida.

Vivamosla intensamente, amor.

There is 1 comment
  1. Adriana

    Woooooooooww !!!! Sin aliento.

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