¿Por qué eres infeliz?

La felicidad es un concepto muy lindo que nos han vendido por todos lados. Es la promesa eterna, la olla de oro al final del arcoíris, pero en el día a día parece más un cuento de hadas, una idea bonita que una realidad.

Date un momento de honestidad contigo y piensa, realmente ¿eres feliz? No te dejes llevar por lo que crees que te debería hacer feliz como un buen trabajo, un coche nuevo, una pareja muy sensual. Vete a lo más profundo de tu ser y pregúntate ¿soy feliz?

El primer paso para la infelicidad es creer que la felicidad es algo que te dan las cosas externas. Cuando esté flaca voy a ser feliz, cuando tenga mi trabajo ideal voy a ser feliz, o la más terrorífica de todas y tristemente de las más comunes: cuando tenga pareja voy a ser feliz.

La verdad es que si buscas las felicidad afuera te vuelves un hoyo negro que succiona todo sin estar satisfecho nunca. Cuando bajes de peso te vas a dar cuenta que sigues sin ser feliz y le vas a echar la culpa a que sí bajaste de peso pero quedaste aguado. “Cuando esté fit voy a ser feliz”, te matas en el gimnasio, recuperas tonicidad y te das cuenta que sigues sin ser feliz. “Cuando esté marcado voy a ser feliz” y así, nunca va a ser suficiente. Hay una niña que entrena conmigo que tiene cuadritos y se siente gorda. Sí, tomate unos segundos para digerir eso… TIENE CUADRITOS Y SE SIENTE GORDA ¿estamos de acuerdo que para tener cuadritos tienes que tener un porcentaje de grasa corporal minúsculo? No hay forma de que tengas cuadritos y estés gorda, es fisiológicamente imposible y aún así esta niña se somete a cuanta cosa le prometa bajar de peso porque se siente gorda, entonces nuestra felicidad se vuelve esa zanahoria que pende frente a nosotros y cada vez que avanzamos vamos viendo como se aleja y se aleja.

Recuerda siempre que la felicidad es un camino, no un destino. “Cuando pase X voy a ser feliz” NO deshecha esos pensamientos de tu mente en este momento, que son los que están perpetuando tu infelicidad, porque en vez de enfocarte en lo que realmente te está haciendo infeliz lo dejas en cosas externas.

Piérdele el miedo a bucear en las profundidades de tu ser. Probablemente te encuentres con cosas muy dolorosas y que no te gusten, pero el primer paso para curar una herida es aceptar que tenemos una. Imagínate que de chiquito te cortaste la pierna pero no te diste cuenta, este herida se infecto y se cerró. Ahora de grande sabes que hay algo que te duele pero no sabes bien qué es, sabes que caminas medio chueco y que cuando alguien te roza la pierna te pones mal, pero no tienes idea por qué. Curar esa herida implica tocarla, abrirla, limpiarla y suturarla de nuevo, claro que no es agradable, pero es necesario y te prometo que no te vas a morir por eso. Así son las heridas emocionales, tenemos incontables pero no tenemos idea de dónde están ni como pasaron, o sí lo sabemos pero no sabemos como curarlas. No tienes que hacerlo solo, lee, ve a terapia, toma cursos, date cuenta que este es un proceso y no vas a haberte sanado al 100% de la noche a la mañana, pero lo que se necesita, en definitiva, es dar el primer paso.

Con amor, Roxy.

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